viernes, 10 de diciembre de 2010

¿Qué es "Los extraños mundos de P. D. Cash"?

Apenas abras esta tapa, habrás atravesado el umbral. Entraste a los extraños mundos de P.D.Cash. Uno a uno, irás recorriéndolos con la lectura, para darte cuenta, al finalizar, que esto es sólo el comienzo. El comienzo de una historia dentro de otras historias que se anudarán para esconder el misterio oculto dentro de ellas. ¿Quién es P.D. Cash? Eso, querido lector, deberás descubrirlo tú.
Como ayuda, podemos darte algunas pistas -las pocas que tenemos- para que intentes resolver el acertijo.

El escritor que el mundo conoció como PD Cash fue, en realidad, un fugitivo, un estafador impenitente que dejó a varios colegas colgados de su propia lapicera (en tiempos en que los escritores usaban lapicera). Encargaba obras que publicaría bajo su nombre y que, en el mejor de los casos, no pagaba según lo que prometía. Algunas obras quedaron, por esa razón, inconclusas, aunque conserven cierto tono de seriedad, lo que revela el esfuerzo puesto en la ejecución.
El supuesto escritor vivió aproximadamente entre 1920 y 2000 en varias localidades del mundo entero, condenado como estaba a vagar estafando por ser, precisamente, estafador de escritores y escritoras. Nadie lo recuerda con trazos certeros y pocas fotos lo registraron (aunque la autenticidad de todas está puesta en duda). No se maneja con certeza ni la fecha de su nacimiento ni la de su muerte, cosa que nadie está seguro de que alguna vez haya acaecido.
De todos esos exilios hablaremos en algún otro lugar, pero en cada sitio conoció/estafó a alguien. Adivina a quiénes.

P.D. Cash no escribió nunca nada. Se limitó a estafar a un grupo de escritores a los que contrató prometiendo fama y dinero, para luego desaparecer en el exilio. De esa manera se aseguró un anonimato funcional. Nunca se supo su real identidad.

Con este pseudónimo, P.D. Cash se presentó a varios concursos literarios, ganando suculentos premios con las obras de otros autores, quienes en vano intentaron demostrar la autoría de sus obras y el consiguiente plagio perpetrado por P.D. Cash.

Alrededor de este nefasto personaje se han tejido varias leyendas, entre ellas, que no pertenece a este mundo, o al menos al mundo de los mortales. Analizando sus escritos, un cuerpo de psiquiatras ha detectado rasgos de una personalidad múltiple con alto grado de esquizofrenia. Alguna vez, P.D Cash admitió haber sido un alto miembro de un círculo hermético de origen egipcio, donde aprendió los secretos de la transmigración eterna. También dijo que adquirió la habilidad de habitar simultáneamente en diferentes mundos paralelos, a los que describe en las historias que publica.

Como sea, a los mundos de P.D.Cash se entra leyendo. Una vez dentro, no será fácil salir.


martes, 7 de diciembre de 2010

ALGUNAS CERTEZAS



Quién es P.D. Cash? Hay fragmentos de manuscritos olvidados en los sótanos de la biblioteca más misteriosa del mundo: Strahov Hall Teológico de Praga; en ellos se atisba la vida de este oscuro escritor de triste mirada y peor carácter. No es exactamente una biografía, pero en ausencia de objeciones fuertes por parte de los expertos consultados, se toman como datos fidedignos los que allí figuran.
Este extraño personaje ha saltado a la fama gracias a las obras que ha publicado en su juventud, relatando todas las peripecias que debió afrontar en su exilio permanente.
P.D.C. no dejó nada sin publicar, de modo que todos deberían haber leído algo de él, aún sin proponérselo. Sin publicar, dijimos, que no es sinónimo de escribir. Porque P.D. Cash no escribió nunca nada. Se limitó a estafar a un grupo de escritores a los que contrató vía mail prometiendo fama y dinero —como tantas estafas que se valen de este medio para atrapar incautos—, para luego desaparecer en el exilio. De esa manera se aseguró un anonimato funcional. Nunca se supo su real identidad.
Con este pseudónimo, P.D. Cash se presentó a varios concursos literarios, ganando suculentos premios con las obras de otros autores, que en vano intentaron demostrar la autoría de sus obras y el consiguiente plagio perpetrado por P.D. Cash. Actualmente no se sabe si está muerto —ni se tiene la certeza de cuándo ha nacido.
Alrededor de este nefasto personaje se han tejido varias leyendas, entre ellas, que no pertenece a este mundo, o al menos al mundo de los mortales. Analizando sus escritos, un cuerpo de psiquiatras ha detectado rasgos de una personalidad múltiple con alto grado de esquizofrenia. Dice haber sido un alto miembro de un círculo hermético de origen egipcio, donde aprendió los secretos de la transmigración eterna. Dice habitar en varios mundos paralelos, a los que describe en las historias que publica.
Pese al tiempo transcurrido desde su primera aparición en el mundo literario, las obras firmadas por P.D.Cash continúan llegando a la editorial en un sobre sin membrete. Sus historias —creadas por autores anónimos— son cada vez más sombrías, crudas, y en ellas se perfila una visión de la vida que roza sutilmente lo macabro.
P.D. Cash acompañó la última entrega de material literario con una nota manuscrita en la que afirma haber hallado la fórmula de la inmortalidad. Dice estar viviendo en una celda subterránea de un monasterio en Lichtenstein —dato por demás impreciso e imposible de corroborar—, donde continúa recibiendo los escritos de cientos de autores a los que les hace creer que participan en importantes concursos literarios. Luego sólo se ocupa de modificar algunos fragmentos antes de darlos a publicación bajo su nombre. En estas modificaciones dice incluir partes de un secreto que dejó como legado oculto en las historias, y que el lector deberá desentrañar... si es que puede descifrar el enigma.
Es la primera vez que P.D.Cash no sólo admite la autoría de otros escritores al momento de presentar sus cuentos, sino que además los ha enviado con sus firmas.
Es por ello que la editorial establece otorgar un premio consistente en……(¿) …..(podría ser algún otro libro de la editorial…?) al lector que logre responder a la pregunta del inicio:
Quién es P.D. Cash?
Anímese, entre en el fantástico mundo de P.D.Cash, descubra su secreto.
Una advertencia: las historias de este personaje suelen atrapar al lector, sumiéndolo irremediablemente en su extraño mundo.

Los exilios de P.D. Cash

John Lexington Cashew, más conocido como P.D. Cash fue expulsado de Haggardtown, Pennsylvania, lugar famoso porque fuera visitado por el famoso novelista. Los motivos de la expulsión son claros: evitó publicar las fotos del Jefe del KKK teniendo sexo con el esclavo oficial del pueblo, pero del lado equivocado de una violación, pero no pudo evitar que se supiera en todo el pueblo, lo que fue considerado por el enjuto Jefe racista como una afrenta y se le pusieron los sabuesos del sheriff a su disposición con lo cual John Nuts, como le llamaban para azuzar a los perros, debió correr en el medio de la noche hasta la interestatal esperando infructuosamente un camión con troncos para huir.
Al no poder hacerlo debió subirse al primer vehículo que le fuera prestado, una especie de calesa de los hermanos Weintrokken, amish de la zona que caminaba a la friolera de la mitad de la velocidad de los sabuesos. Con todo y valija logró escapar por un pelo, pasando la línea del condado de Hamletshire un segundo tres décimas más tarde que los sabuesos quienes corrían con los brazos de sus amaestradores en ristre. Ese golpe de fortuna y otro de un brazo amputado lo despertó a la realidad y le interrumpió el sueño de la vida campestre, además de que lo despertó justo para bajar en una estación de servicio cerca de Hampton Junction, donde se encuentra aquel olmo famoso por haber servido de mingitorio a Charles Manson aquel día.
Nadie sabe a ciencia cierta qué rumbo tomó después, pero, dado que apareció en Nevadafolks, en Ontario, Canadá, se supone que fue hacia el norte aunque literariamente hablando se fue para abajo, como siempre.
Escribía novelas y ficciones más o menos realistas y esa fue su desgracia permanente, dado que afligía, infligía y crujían sus huesos cada vez que tocaba capos mafiosos, enfermeros jefe de las secciones de drogadictos famosos y los dealer de las seccionales de drogadictos convencionales. Pero de cambiar su estilo, ni hablar, aunque se sabe que intentó la poesía de amor, pero sólo para meter la pata con amores con sexo explícito. Perdón, con apellidos explícitos. Esto hacía del poema una denuncia policial aburrida y somnolienta como la California que había dejado atrás.
Su exilio canadiense no terminó nada bien, ya que comentó costumbres inuit que nadie debía conocer así que, por las planicies del Polo Norte, Cash (ya cambiados todo sus nombres y apellido) escapó a Siberia por la ruta de las Aleutianas, lo que le costó un ojo de la cara pero que se lo reinsertó en un viaje a China.
De allí saltó a Palestina, nadie sabe bien cómo, como el resto de su vida. Se cuentan anécdotas muy jugosas de su cruce tibetano a lomo de yak, incluso hay todo un lapso que se podría denominar palestino. Pero esos son sus otros exilios, precisamente y se cuentan en otro lado.